El Colegio de Ingenieros Lambayeque alerta que mientras los pronósticos climáticos advierten un incremento del riesgo de lluvias e inundaciones, las principales obras de protección continúan sin ejecutarse en las cuencas más vulnerables de la región. La falta de financiamiento y los retrasos en proyectos de prevención hacen peligrar a miles de familias y agricultores ante un eventual evento climático extremo.
El decano del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Lambayeque, Ing. Pedro Reyes Tassara, expresa su preocupación por la falta de avances concretos en las principales obras de prevención frente al Fenómeno El Niño, pese a que los organismos especializados vienen advirtiendo que las condiciones oceánicas y climáticas podrían agravarse en los próximos meses. Señaló que, a la fecha, proyectos fundamentales como las defensas ribereñas en los ríos Motupe, La Leche, Olmos, Zaña y Chancay, así como el drenaje pluvial de Chiclayo, continúan en etapa de diseño.
«Estamos a las puertas de un nuevo periodo de lluvias y seguimos prácticamente en el mismo punto. No podemos esperar que ocurra una emergencia para recién reaccionar. Las obras de prevención debieron estar ejecutándose desde hace varios años y hoy la región continúa expuesta», manifestó Reyes Tassara.
El decano recordó que el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene vigente la alerta de El Niño Costero y proyecta que este evento podría extenderse hasta el verano de 2027. Asimismo, advirtió que el calentamiento del mar frente a la costa peruana viene registrando condiciones preocupantes. «Los informes técnicos son claros. Existe una amenaza real y creciente. Lo preocupante es que mientras los fenómenos naturales avanzan, las obras siguen detenidas por problemas presupuestales», sostuvo.
Reyes Tassara indicó que la eventual ocurrencia de lluvias intensas no solo pondría en riesgo a miles de familias que viven cerca de los cauces de los ríos, sino también a los agricultores, la infraestructura vial, el comercio y diversas actividades económicas de la región. «Lambayeque tiene una fuerte dependencia de la agricultura. Un desborde de los ríos o inundaciones de gran magnitud afectarían cultivos, canales, carreteras y centros poblados. Las consecuencias económicas podrían ser muy severas», afirmó.
El representante del gremio profesional señaló que incluso la propia Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) ha reconocido que diversos proyectos avanzan lentamente o permanecen paralizados por falta de recursos. “La entidad solicitó mayores fondos para culminar proyectos prioritarios de prevención, pero recibió solo una parte de lo requerido”, precisó.
«De acuerdo con la información disponible, las intervenciones físicas ejecutadas se han circunscrito a los ríos Motupe, La Leche, Olmos y Zaña, donde apenas se suman alrededor de 35 kilómetros de defensas ribereñas en distintos niveles de avance, una cifra reducida si se considera la extensión de las zonas críticas identificadas en las principales cuencas de Lambayeque. Si bien no todo el recorrido de los ríos requiere protección, las obras construidas hasta la fecha siguen siendo insuficientes para reducir de manera significativa el riesgo que enfrentan miles de familias, extensas áreas agrícolas, carreteras, puentes y demás infraestructura estratégica ante la posible ocurrencia de lluvias intensas y desbordes asociados al Fenómeno El Niño”, concluye Reyes Tassara.
«Lo que estamos observando es una peligrosa combinación entre anuncios de un posible evento climático adverso y una evidente falta de obras de protección. Las autoridades nacionales deben priorizar urgentemente el financiamiento de estos proyectos porque el tiempo se está agotando. No podemos permitir que Lambayeque vuelva a enfrentar una emergencia sin la infraestructura necesaria para proteger a la población», concluyó el Ing. Pedro Reyes Tassara.


Add a Comment