En un operativo conjunto entre EPSEL S.A. y diversas instituciones, se identificaron puntos de presunto hurto ilegal de agua cruda. Durante la intervención, la comitiva llegó al sector Santeño, en el distrito de Tumán, donde encontró una motobomba de 6 pulgadas de diámetro conectada a una tubería subterránea que succionaba agua las 24 horas del día.
Se estima que se extraían entre 60 y 70 litros por segundo del canal alimentador que abastece a las lagunas Boró de Pomalca. Con este tipo de intervenciones, EPSEL S.A. y las entidades competentes buscan evitar, ante el actual panorama de déficit hídrico, la extracción ilegal de agua cruda a lo largo del sistema que conduce el recurso desde el reservorio de Tinajones hasta las lagunas de Boró, destinadas al almacenamiento de agua para la producción de agua potable.
En el lugar, las autoridades constataron que el recurso hídrico era utilizado con fines agrícolas, específicamente para el cultivo de maíz. Los propietarios de los equipos señalaron que pagaban por el agua; sin embargo, no presentaron documentación que acreditara dicha afirmación.
Al respecto, el gerente de Producción de EPSEL S.A., Roberto Vallejos Cortez, precisó que este tipo de instalaciones ocasionaría la pérdida de aproximadamente 500 litros de agua cruda por segundo, volumen que dejaría de almacenarse en las lagunas Boró y afectaría la disponibilidad del recurso hídrico para su posterior tratamiento en las plantas de tratamiento que abastecen a las 26 localidades de las tres provincias, que forman parte del ámbito de intervención de la empresa.
El operativo contó con la participación del Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y el Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT), como operador hidráulico. Por parte de EPSEL S.A., también participaron el subgerente de Producción, Jorge Feria, y un representante de la asesoría legal externa de la EPS.


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