La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) inició acciones de fiscalización a los procesos de tratamiento del agua potable que realiza la empresa Epsel S. A., desde la fuente de captación en las lagunas Boró (Pomalca) hasta las plantas de tratamiento, tras reportes por presuntos malos olores en el agua distribuida en sectores de la ciudad de Chiclayo.
Como parte de la supervisión, el regulador verificó las condiciones en las que se desarrollan los procesos de captación, conducción y tratamiento del agua, para lo cual se tomaron muestras del agua en diversos puntos del sistema de tratamiento, que serán analizadas en un laboratorio acreditado, a fin de descartar elementos que puedan alterar sus características.
El regulador también solicitó a Epsel S.A. un informe del servicio producido en las plantas de tratamiento de agua potable (PTAP) N.° 1 y N.° 2 de Chiclayo y que explique las causas del problema reportado, a fin de descartar la posible proliferación de organismos en la fuente de captación ubicada en las lagunas Boró, además de un programa de monitoreo permanente.
La empresa prestadora deberá remitir la información técnica solicitada en un plazo máximo de dos días hábiles, que incluyan las acciones inmediatas adoptadas, mientras que los resultados del monitoreo posterior deberán presentarse en un plazo de ocho días hábiles.
La Sunass también solicitó a Epsel S.A. los resultados de análisis recientes en el agua cruda proveniente de las lagunas Boró y en el ingreso y salida de ambas plantas de tratamiento.
El regulador informó que estas acciones forman parte de su labor de supervisar la prestación de los servicios de saneamiento y garantizar que el agua potable distribuida a la población cumpla con los estándares de calidad establecidos por la normativa vigente.


Add a Comment