Una niña de 8 años que nació con una malformación congénita recuperó la audición en su oído derecho tras someterse a un implante de conducción ósea en el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud, en Chiclayo.
El procedimiento constituye uno de los avances más importantes en cirugía auditiva realizados recientemente fuera de Lima y refleja el proceso de descentralización de la atención médica de alta complejidad en el país.
La menor, procedente del distrito chiclayano de Chongoyape, nació con una compleja malformación congénita que no solo afectaba el pabellón de su oreja derecha, sino que la confinó a una sordera total en ese lado, limitando su desarrollo escolar, social y emocional.
Sin embargo, el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud en Chiclayo se convirtió en el escenario de un milagro de la ingeniería médica, al realizar el implante exitoso de un audífono de conducción ósea.
El éxito del implante no solo dependió de la pericia de los otorrinolaringólogos, sino también de la calidad asistencial de los profesionales de anestesiología y del personal de enfermería del Centro Quirúrgico del hospital, quienes se encargaron de estabilizar a la paciente durante y después de la operación; así como al adecuado abastecimiento de los dispositivos biomédicos de última generación por parte de las oficinas administrativas de la Red Prestacional Lambayeque, que viene trabajando coordinadamente.
COOPERACIÓN PROFESIONAL
La operación no solo representa un logro técnico, sino un ejemplo de descentralización y cooperación hospitalaria. La cirugía fue liderada por el Dr. Miguel Salazar Legua, reconocido especialista en implantes auditivos del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins de Lima, quien unió fuerzas con el equipo multidisciplinario del Servicio de Otorrinolaringología del hospital Almanzor Aguinaga.
Según explicó el doctor Víctor Hugo Delgado Mas, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del hospital chiclayano, el implante de conducción ósea permite transmitir las vibraciones sonoras directamente al hueso del cráneo y al oído interno, evitando las estructuras afectadas del oído externo y medio. Esta tecnología ofrece una alternativa para pacientes cuya pérdida auditiva no puede corregirse mediante audífonos convencionales.
“En un país donde las barreras de la discapacidad auditiva suelen aislar en el silencio a miles de niños, una luz de esperanza y alta tecnología médica se enciende desde el norte peruano. Tras la cirugía, la niña adquirió la audición total. Estamos ante un cambio drástico y positivo para su calidad de vida”, afirmó con satisfacción el Dr. Alberto Fernando del Valle Espejo, gerente de la Red Prestacional Lambayeque de EsSalud.
IMPACTO
Detrás de los términos médicos hay una realidad social innegable: la audición es el puente hacia la educación, el lenguaje y la inclusión. Para una niña de 8 años, recuperar el oído derecho significa no volver a quedarse atrás en el salón de clases, poder cruzar la calle con seguridad interactuando con el entorno acústico y, sobre todo, recuperar la confianza en una etapa crucial de su crecimiento.
Para la paciente y su familia, este procedimiento significa la recuperación de un sentido esencial. Para el sistema de salud, constituye una muestra de cómo la incorporación de tecnología médica y el trabajo coordinado entre hospitales pueden ampliar el acceso a tratamientos que, hasta hace poco, estaban concentrados casi exclusivamente en la capital.


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